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miércoles, 2 de marzo de 2011

ESTADO DE ALARMA: por Bipolar

ESTADO de ALARMA
-El Estado de Alarma limita al norte con la tristeza, al este con la desconfianza, al sur con la debacle y al oeste con la impotencia. Posee la forma de atolón de coral muerto que rodea a un inmenso lago de ética artificial.
-¡Correcto! Debe domar en sus exposiciones orales ese soniquete tan repipi y monótono. Siéntese. Usted, el de la sonrisa de limón... Defina la casuística de este Estado.
- No me lo sé muy bien Sita porque no he podido estudiar.
-Más vale que tenga una buena justificación. -Y lo miró sentenciándolo a muerte, como si fuera a comérselo de una sentada, con gafas y todo- ¿Por qué no ha podido cumplir con su obligación, jovencito?
-Porque mi padre se ha quedado en el paro. Él y todo el vecindario. Vivimos en un barrio obrero.
-¿Hay otro tipo de barrios?
-Sí Sita, los residenciales.
-¿Y? A pesar de las circunstancias adversas, no veo la relación. Su padre se las ingeniará para hacer frente a este pequeño bache laboral.  ¡Ya me gustaría a mí subirme al carro de la  caridad del subsidio nacional durante una larga temporadita!
- Dice mi madre que mi padre ya no va a cobrar el paro. Que hay recortables y tijeras y niños grandes construyendo casitas de muñecas.

-Comprenda que las necesidades de un Estado están por encima del individuo. Sigo sin acercarme a los motivos de su falta de interés por mi asignatura y espero que su excusa sea lo suficientemente razonable para no expulsarlo ahora mismo de mi clase. ¿No le parece que cinco días de fiesta dan para mucho?
- Me he quedao’ de controlador de mis hermanos pequeños y mi madre todos estos días. Me parecieron una eternidad. No han dejado de llorar, unas veces de hambre y otras por desesperación. O las dos cosas porque no distingo.  Me estalla la cabeza aunque ya no me duele el estómago y la madre me dijo que viniera al “Insti” para ver a los amigos, que me vendría bien para despejarme un poco. Mi padre se pegó un tiro en la sien.
-¿Cómo se encuentra? –la Sita ballbuceó con un estúpido hilo de voz-
-Nos han dicho que viejo no sale de ésta, pero de momento en el hospital está enchufado al suero que alimenta.
El silencio se transfiguró en una bestia feroz de horribles fauces que engulló a la Sita de apellido Superficial y al Estado de Alarma por encima del individuo.
Teresa Arroyo: Bipolar

miércoles, 2 de febrero de 2011

TENGO UNA MUÑECA VESTIDA DE..


“TENGO UNA MUÑECA VESTIDA  DE…”

La Belleza de una mujer fatua es como sortija de oro en el hocico de un cerdo”. (Salomón).

Marieta salió de casa a las 11 de la mañana. Tenía un buen trabajo, en un lugar calentito, donde no llegaban las ráfagas heladas de los helados bajo cero.  Podía permitirse ir muy mona, con sus zapatitos de tacón y su jersey carmesí, sólo le faltaba el canesú para ser una completa muñeca.
Iba contenta. Por la tarde le habían confirmado que su nuevo Iphone, última generación, le llegaría en dos días ¡casi no podía esperar! No sabía bien cómo podría sobrevivir si él esos dos días que faltaban, estaba tan impaciente que cuando pensaba en él, el corazón se le ponía loco de ansiedad.
Cuando llegó a la oficina se cruzo con Pili. Esta chica que mal conjuntaba su ropa, claro que hasta el nombre lo tenía un pelín hortera. Podría decir que la llamasen Piluca, Pilarín… ¿Pero Pili? ¡Por favor! Desechó el pensamiento, le cansaba pensar tanto tiempo.
Saludó a derecha e izquierda con la sonrisa pintada que tanto utilizaba, segura de que ellos, simples mortales, estaban encantados y felices al ser mirados por ella. Se sentía bien. Su secretaria le tenía ya la prensa encima de la mesa, ¡menos mal!  No soportaba tener que llamar pidiéndole cosas obvias.
Se puso al día en cotilleos, fiestas y demás eventos, que no le faltase tema de conversación con sus amigas.
Cogió el teléfono y llamó a los almacenes exclusivos que le habían enviado los zapatos “Manolos” que tanto le gustaban, los muy cretinos se habían equivocado en el color del lazo, ella lo quería azul turquesa y el azul enviado no parecía ni turquesa, ni cielo, ni azul marino. No, ese color no era el que ella había elegido.
Su secretaria llamó a la puerta ¿Qué le pasaba?, tenía los ojos llorosos.
· Es que mi marido se ha quedado sin trabajo y está desesperado.
Que tonta, se le van a quedar los ojos rojos y se le correrá el rimmel.
· Cualquier día encuentra trabajo y habrás llorado en vano. Bueno límpiate y llama al gimnasio para decir que llegaré media hora tarde, que me reserven mi sitio como siempre. Llama también a Rodri, el masaje me lo dará a las 4.
Marieta mira por la ventana. Ve su ciudad, perfecta, las tiendas alineadas esperándola, las gentes paseando a sus perros. Espero que ya hayan paseado a Zoilo. Los niños con sus madres de la mano…¿Los niños con sus madres? ¡Por Dios es tardísimo!  Me esperan para comer, Papá se enoja si llego tarde, ¡qué lata!.
Salió satisfecha de su despacho, había sido una buena mañana de trabajo. Por la tarde no iría, tenía miles de cosas que hacer…Menos mal que la empresa es de Papá.
Marina Hernández
Blog: En el umbral de la noche.