EL ESPOLÓN
lunes, 23 de julio de 2012
LIBERTAD: POR JUAN CARLOS CdLIS
“LIBERTAD”
Dijo Ortega que el hombre es libre para elegir, siempre dentro de los límites que sus circunstancias le permiten. Estas “circunstancias” constituyen una mitad inseparable del propio “yo” (la otra mitad). En los años 70 y parte de los 80 los andaluces (españoles en general) conseguimos cambiar las circunstancias, mejorarlas para poder “elegir” otras opciones vitales anteriormente inalcanzables no solo (aunque también) en el aspecto político. El compromiso ciudadano y la necesidad social de profundos cambios llevó a la población a empujar de forma activa, y el sistema se vio obligado a ciertas modificaciones e incluso abanderó otras (por interés de los poderosos) que nos dieron sensación de libertad.
Pero los ciudadanos hemos ido acomodándonos a la situación. Hemos picado el anzuelo de los derechos sin deberes, sin responsabilidades sociales ni necesidad alguna de seguir con una lucha social verdadera (y no la de organizaciones acomodadas y pagadas por el sistema). Hemos tirado la poca libertad social que ganamos al apostar por una supuesta libertad personal como sucedáneo barato, en un entorno ficticio de comodidades materiales e incluso –y lo que es peor- de comodidades intelectuales.
Al ciudadano contemporáneo no le interesan los conflictos del intelecto, lo cómodo es no pensar; no le interesan los compromisos sociales, lo cómodo es que “otros raros” luchen por mi; no le interesan los sistemas basados en la justicia social (educación, política,…, cualquier ámbito), lo cómodo es que otros decidan por mí.
Esta actitud nos lleva a que el poder establecido, la simbiosis político-económica, se ha convertido en opresor del ciudadano individual y socialmente. Esto no es de ahora, sino que viene de lejos, de muchos años de conformismo y falta de compromiso real por no ejercitar la libertad y el control social, que no constituye un derecho, sino una obligación si se quiere conseguir un sistema adecuado a las necesidades vitales del ciudadano. El sistema ha degenerado llegando a graves absurdos sociales, debido principalmente a que abandera como principal característica la imperativa necesidad de alcanzar unos objetivos ajenos y contradictorios con las necesidades de la ciudadanía.
Somos absolutamente culpables. Nuestra falta de control, de compromiso, ha permitido al sistema económico-político reinante ir modificando las normas en la dirección que mas le favorece, casi sin resistencia social libre y no manipulada. Ahora nos encontramos ante la necesidad imperiosa de actuar, de modificar las reglas de juego, de oponernos a las condiciones ¿impuestas? desde arriba que implican un insoportable grado de injusticia social e incluso pone en grave riesgo las condiciones vitales de la sociedad.
Dos son los grandes cambios necesarios; cambio social y personal, y ambos con un mismo espíritu, ese que nos puso en pie a los andaluces cuando en la transición se intento ningunearnos, arrodillarnos y menospreciarnos… Ese espíritu que nos hace libres, tan libres como se pueda, en un entorno hostil. Y no es una opción, es una necesidad. Resulta imposible que el que genera un problema sea la solución mas adecuada al mismo si sus objetivos no han cambiado.
Como andaluces y como vecinos de Priego, hemos y estamos sufriendo con mayor intensidad el látigo opresor del poder establecido. Romper estas cadenas, buscar un sentido real a la vida, imponer (si, imponer) las condiciones que sean necesarias para humanizar el sistema, obligando a que el objetivo real y final sea la sociedad y no la autoperpetuación del poder económico y la rentabilidad ante todo, son objetivos irrenunciables que hemos de alcanzar si o si por el futuro de nuestros hijos… No vale ya dejar hacer, no cuenta ser solo espectador, no sirve creer en partidos políticos obsoletos y cerrados, no tiene valor la organización que no permite la democracia interna real, la participación de la ciudadanía, es traicionarnos dejar que trepas y corruptos nos engañen, e inaceptable que algunos lo apoyemos además. En fin, es imposible en las circunstancias actuales que la ciudadania siga esperando tranquilamente a que “ola pase”. No es una ola, es un tsunami contra nuestra libertad, un atentado contra nuestras vidas.
La sociedad tenemos el poder para cambiar todas estas circunstancias : cambio en la Ley electoral para que el voto de cualquiera “pese” lo mismo esté donde esté; cambio en la Ley Electoral para que las listas sean abiertas y podamos elegir a nuestros representantes como realmente queramos y desaparezcan trepas y corruptos del sistema que se esconden tras siglas y otras caras; cambios que permitan que las inversiones públicas y los bienes y servicios se gestionen con criterios de igualdad de oportunidad, convergencia y cohesión territorial y no por rentabilidad política; cambios en la Legislación Laboral que permita la defensa real del trabajo digno en condiciones que favorezcan la calidad y la productividad; cambios en la legislación que permitan volver a tener movimientos sindicales reales y no organizaciones “bien pagás” e inoperantes; cambios que favorezcan que las asociaciones de autónomos y empresarios no estén manipuladas por los intereses de los pequeños trepas que las usan como trampolín y no como sistema de trabajo para mejorar las condiciones; cambios en la actitud y calidad de los servicios públicos que permitan un control y valoración real del trabajo desarrollado y /o el servicio prestado; cambios en las administraciones que permitan que el ciudadano crea en ellas como reflejo de la propia sociedad; cambios en la actitud del ciudadano que lleven a comprender que “lo público” es de todos, que un derecho no hay que pedirlo y menos con la cabeza agachada, que un deber no se ha de obviar; cambio en la educación personal y social para que adquiramos el conocimiento y capacidad crítica que nos hacen libres…….
Dice Ortega que si no salvas tus circunstancias, no salvas tu “yo”. Tenemos el poder para cambiar nuestras circunstancias. Actuemos para salvarnos…….. Priego se muere poco a poco. Andalucía sigue atrás. Es tu responsabilidad cambiarlo. Es nuestra responsabilidad.
Juan Carlos CdLlS. Mayo 2012
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viernes, 6 de julio de 2012
ORACIONES CONTRA EL INSOMNIO
ORACIONES CONTRA EL INSOMNIO
B
anco nuestro que irás a los infiernos,
anco nuestro que irás a los infiernos,
martirizados sean tus hombres;
caiga en ellos nuestro desprecio
y hágase la voluntad de los pobres
desde ahora hasta el fin de los tiempos.
Danos hoy lo robado tantos días,
porque no perdonamos tus deudas,
como tampoco perdonamos tus sangrías por los que oprimes, pisas y condenas.
No nos dejes caer en la desesperación
y líbranos de la hipoteca.
(Amén)
---------------
Que alguien te salve, María;
llena eres de desgracias.
El Banco es contigo
y maldita la gracia.
Entre todos mis deberes,
yo bendigo el fruto de tu frente y tu luz.
Doña María, madre sin voz,
ruega por los hijos de trabajadores,
ahora ... o si quieres, lo echamos a suertes.
(Amén)
----------------
Gloria al Banco y a mis hijos, que le den por saco.
Como era en el principio, es ahora y será siempre,
por los siglos de los siglos.
(Amén)
Mª Antonia Gutiérrez Huete
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Mª Antonia Gutiérrez
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miércoles, 27 de junio de 2012
PORTADA REVISTA ESPOLON Nº 11
BIENVENIDOS AL NÚMERO 11º DEL ESPOLÓN
Bienvenidos a este nuevo número de nuestra “probe” revista que cada día que pasa será leída por un público cada vez más pobre… Sí, querido lector: a no ser que formes parte de las élites financieras o pertenezcas a la cúpula de la casta política, la alta jerarquía de la Iglesia, la Monarquía o seas un avispado “chorizo” más de nuestro país que se enriquece con el hundimiento ajeno; la gran mayoría de ciudadanos cada vez tenemos menos recursos económicos y vamos de camino al club de la miseria. Dicen que así, con menos dinero somos más humildes, más personas, nuestra conciencia despierta y, eso es democracia. Ironía aparte la realidad es que no solamente nuestros bolsillos se están viendo adelgazados si no que también nos están recortando determinados derechos recogidos en nuestra Constitución como son la sanidad, educación y vivienda; reduciendo conquistas sociales y eliminando avances legislativos en la protección del medio ambiente. Medidas generalmente impuestas desde el exterior para contentar a los mercados, no amenazar al Euro y no espantar a los inversores que compran nuestra desorbitada deuda pública creada a su vez por otra privilegiada clase política sin escrúpulos que nos gobernaban desde un insostenible Estado “plurinacional” con multitud de administraciones y cargos públicos mamando bajo la misma “tetica”: de la ubre enjuta del ciudadano.
Y mientras tanto, siguen aflorando nuevos casos de corrupción política y empresarial y en todos los ámbitos de nuestro Estado desde un pequeño ayuntamiento, pasando por una diputación o comunidad autónoma hasta llegar a miembros de la Monarquía o jueces del Tribunal Supremo. Sin distinción de sigla, color ideología o institución.
Así que ante lamentable panorama político, no es de extrañar, que la ciudadanía pierda la confianza en sus políticos, se resigne y caiga en el conformismo y la indiferencia de no movilizarse y participar en la democracia. El alma de la democracia es la confianza y el cuerpo es la satisfacción del ciudadano. Sin confianza en los dirigentes y sin que el ciudadano se sienta satisfecho ante la gestión del poder, la democracia carece de alma y cuerpo.
Comenzamos a dudar si en este país gozamos de una verdadera democracia. En un auténtico estado democrático existe separación de los tres poderes: tanto el Judicial como el Legislativo están sometidos al Ejecutivo y a los partidos políticos. Tampoco existen elecciones libres porque son los partidos y no los ciudadanos los que eligen al realizar esas listas cerradas. Y tenemos una Ley Electoral que solamente favorece el bipartidismo, a nacionalismos excluyentes periféricos y discrimina a cualquier formación política nueva que pueda aportar aire fresco a nuestro viciado Parlamento y democracia.
Desde nuestro último número del Espolón que parimos allá por el pasado mes de febrero, hemos sufrido varios acontecimientos que han roto aún más la confianza del ciudadano en sus representantes políticos. Así la ciudadanía se ha visto engañada por las promesas incumplidas de los nuevos políticos que han llegado al poder, tanto a nivel estatal en el neoliberal gobierno del PP como en el social-comunista de PSOE-IU en Andalucía. El rescate europeo a la banca española y el otro rescate del Estado español a Bankia comienzan a colmar la paciencia de una ciudadanía que hasta el momento se creía anestesiada o aborregada.
Pero una luz de esperanza se está abriendo ante las nuevas denuncias que van a interponer movimientos y organizaciones ciudadanas y partidos como la querella del movimiento 15-M a Rodrigo Rato y responsables de Bankia y la de sindicatos nacionalistas que se querellarán contra Aznar, Zapatero y sus ministros económicos y el actual Presidente del Gobierno y su ministro Luis de Guindos por prevaricación. Consideran que ellos y los administradores de varias entidades financieras han provocado un saqueo.
Ha llegado el momento de despertar, de unirnos dejando de lado nuestras diferencias para volver a mostrar esa solidaridad que llevamos dentro. Tenemos que conformar una alternativa a este injusto sistema y ser un pueblo unido y a través de la política y de las propias herramientas del sistema intentar cambiarlo.
Bibiano Montes Pérez
Blog El Llanillo (laslagunillas.blogspot.com)
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sábado, 28 de abril de 2012
El orden criminal del mundo
.ORDEN CRIMINAL DEL MUNDO
Antonio Aguilera García (Movimiento 15M Priego)
“En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”. “Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”. (Ghandi)
Hago introducción a este escrito con estos dos pensamientos fundamentales, que rigieron la vida de Ghandi: porque en el mundo hay riqueza y alimentos suficientes para todos (se estima que se pueden producir alimentos para 12.000 millones de personas, hace pocos días han dicho que ya estamos – los que nos cargamos el planeta- unos 7.000 millones). ¿Vamos a consentir que entre unos pocos ( eso sí, muy poderosos e infinitamente avaros), condenen a la miseria a la Humanidad actual y a nuestra descendencia. Porque ¿a cuántas personas hay que “pisotear” (arrojar al hambre, a enfermedades curables, a la falta de vivienda etc) para producir un rico?.
Cuando seamos ancianos y veamos a nuestros hijos sin trabajo (o trabajando para ganar lo justo para malcomer, mal vestir y mal vivir), sin futuro ni ilusión, doblegados a un sistema que habíamos superado, y ahora volvemos a él sin remisión –porque no hacemos nada por evitarlo- , caciquil y feudal, donde una minoría acumula toda la riqueza; entonces: ¿podremos mirar a nuestros hijos serenamente a los ojos, si nosotros no hicimos nada para evitarlo? No nos opusimos a la implantación de la nueva tiranía, con la supresión de derechos fundamentales, como son una sanidad y educación gratuitas. ¡Que nuestros hijos vivan así, oprimidos, trabajando para sacar unas limosnas –mendigando- porque nosotros no nos animamos a pelear!!
Si nosotros nos resignamos a la situación que nos exponen los políticos de turno (que ya no mandan nada, porque hemos cedido nuestra soberanía – la han cedido ellos en nuestro nombre sin consultarnos, sin referendum precio para estos graves asuntos- a Estados y Mercados extranjeros), si dejamos que las prestaciones sociales (sanidad y educación gratuitas y de calidad) que nuestros padres pelearon y conquistaron para nosotros, durante varias décadas de sacrificio, se evaporen en un abrir y cerrar de ojos (para mayor enriquecimiento de la “élite criminal del mundo”). Si no “reaccionamos”, no podremos mirarlos a los ojos. Definitivamente estaremos derrotados, y con nuestra derrota condenamos también a nuestros hijos.
El miedo nos paraliza. Tenemos miedo a perder el trabajo, a perder la vivienda a perder la seguridad que hemos tenido durante las últimas décadas. Pero ¿contra quién luchamos? ¿Quién es nuestro enemigo? ¿Quién se forra a costa de nuestro empobrecimiento? El 2011 ha sido el año en que más coches de super lujo ( Rolls Roys) se han vendido de toda la historia de la automoción. Nunca antes, los pocos muy ricos, asquerosamente ricos del mundo, habían acumulado tanto dinero y, por ende, poder. La brecha entre los muy ricos y los demás, ahora, es bestial. Pero quién ha creado este “imperio”, mucho más poderoso que el Romano o el de Felipe ll: simplemente la han creado los ricos. Las empresas multinacionales, grandes bancos, imperios financieros etc.. compinchados con una mafia política, que para la 3ª colonización mundial –saqueo de la riqueza de los países subyugados, incluidos ahora también países del 1º mundo, - Thacher y Reagan y continúa con Blair, Aznar (a quien no se le da muy bien el inglés y puede que se la hayan “metido” con la letra pequeña) y acaba ( finaliza, porque acabar, acabaran con nosotros) con la Merkel, la nueva Fürer del S.XXI, quien defiende con uñas –largas y afiladas- y dientes hasta el último duro que se le adeude (deuda legítima o ilegítima) a su Deutsche Bank o al Fondo Monetario Internacional (FMI, ruina para los países donde desembarca, si no que se lo digan a casi toda África, o a Argentina y Brasil, que ya lo van largando de su sagrado territorio.
Estos imperios han mandado dar golpes de Estado a países que no se doblegaban a sus directrices saqueadoras de materias primas: Chile, Argentina, Guatemala, Indonesia, Irán (para poner al Sha) y un largo etc. Ahora, está mal visto dar golpes de Estado para destituir al dirigente que se les resiste. Ahora se les hace firmar, con el engaño de que es ayuda al desarrollo u otras patrañas, o simplemente corrompiendo al político de turno, un tratado de Libre Comercio. Adherirse a la OMC (Organización Mundial del Mercado). De esa forma entra (la gangrena) el Banco Mundial o el FMI dando préstamos para que con ese dinero se hagan compras a las grandes empresas de los países ricos…, y, a partir de ahí, ese desdichado país ya está “cogido de los huevos” (perdón por la expresión, pero los abusos a los que se somete al pueblo son para indignarse) de por vida. O, hasta que haya una revolución, una concienciación ciudadana de que la sociedad vive esclavizada, que el fruto de su trabajo va a unas manos muy poderosas con las que jamás podrá saldar la deuda (“Deuda odiosa” o ilegítima en muchos de los casos). Porque sus dirigentes políticos firmaron unos tratados en su nombre, con unas condiciones draconianas. A aquello al principio, y alegremente, empezaron a llamarle globalización; pero que no es más que un imperialismo disfrazado de cordero.
No se puede entender de otra forma el comportamiento del primer ministro griego, que un día dijo que sometería a referéndum las condiciones que les imponía “la Fürer” Merkel y el FMI, y al día siguiente se desdijo de lo del referéndum; dimitiendo de su cargo –o apartado con patada en el trasero- en el acto (¡Tú que te crees Papandreu, que te vas a librar de las cadenas, “aquí de los mascas del sistema”, como hizo Islandia de forma democrática (encerrando de paso a algunos banqueros y políticos) Pero ¿no vivíamos en Democracia? ¿El poder no reside en el Pueblo?
Se apresuraron los políticos, tras el horror que supuso la II Guerra Mundial, en redactar “La Declaración Universal de los Derechos Humanos”, la cual en su preámbulo reza que “los Carta de los Derechos Humanos son para librar a la Humanidad del miedo y la miseria”. Hacen los Estados (casi en su totalidad adheridos a esta Carta) algo por aplicar esta premisa sobre sus ciudadanos. El Estado no nos libra del miedo, el Estado nos tiene aterrorizados (por culpa de los políticos ineptos a quien damos el poder), cada día nos despiertan con un nuevo sobresalto (5 millones y medio de parados, ¿quienes seremos los siguientes? ¿Viven entregados –los políticos- para que no caigamos en la miseria?? Pues creo que no, que a los únicos que sirven son a los “señores de la guerra”: los poderes financieros. Si no pueden rebelarse contra ese poder, que tengan la valentía de reconocerlo públicamente. Pero no, ellos se callan, y mientras tanto intentan llenarse los bolsillos y sacar una gansa pensión vitalicia para no tener que dar “el callo” –si es que antes lo dieron- más en la vida.
¿Es o no para INDIGNARSE? No me lo pensé un segundo cuando, en el mes de Marzo del 2011, me enteré de la creación de la Plataforma Ciudadana DRY (Democracia Real Ya) que promulgaba la regeneración del sistema, sobretodo la limpieza de políticos corruptos y grupos financieros. No sé si conseguiremos grandes logros, pero al menos yo duermo tranquilo de que hago lo que puedo para que mis hijos no hereden un mundo peor que el que me dejaron mis padres. ¿Y tú, que quieres para tus hijos, un mundo de esclavitud sometidos a los “señores de la guerra”?? Miremos la brecha cada vez mayor entre ricos y pobres, la especulación (uno de sus últimos inventos) sobre materias primas alimenticias. El Hambre cotiza en bolsa. ¿Es o no, para acusarlos de CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD?
PD: Tomé el título prestado de un video -ver Youtube- que les recomiendo ver
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martes, 10 de abril de 2012
PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD, O LA NUEVA MANIPULACIÓN DE LOS EMPRESARIOS NEOLIBERALES.
Los nuevos amos del mundo quisieran tenernos así: esclavos a su servicio
Ladran los gurús de la economía y grandes empresarios de la CEOE, vividores de los impuestos que todos pagamos, véase constructoras, farmacéuticas, alguna que otra aerolínea etc... que para salir de la crisis en España, hay que mejorar la productividad y la competitividad. Sin embargo voy a exponer a continuación que este mantra, que nos lleva directamente al neoesclavismo o al FEUDALISMO 2.0 es más bien falso.
Haciendo un poco de historia de la productividad y la economía capitalista, halla correlación entre el ascenso de los países que son potencias económicas.
Resulta que tras el invento de la máquina de vapor que se aplicó primeramente a la confección, un joven país suministraba el algodón necesario para la maquinaria europea, ese país es el actual EE.UU, y su productividad y competitividad la consiguió a base de importar mano de obra esclava. Negocio redondo para los empresarios euroamericanos dueños de las grandes plantaciones, gran productividad a coste cero.
Hoy en día, y gracias al timo de la globalización y a la existencia de petróleo barato para transporte, nuestros patriotas empresarios han trasladado su producción al este, China, India, Filipinas etc... dejando en paro a miles de europeos, y casualidades de la vida esos países se están convirtiendo en potencias económicas, con el mismo modelo de EE.UU, o sea sueldos de esclavo moderno. Con lo que la famosa competitividad está favoreciendo solamente al bolsillo de los empresarios.
Mi pregunta a los iluminados y avaros de la CEOE es la siguiente:
- Si también hemos de aumentar la competitividad y la productividad aquí en Europa, o lo que es lo mismo, implantar sueldos de esclavo moderno, ¿¿Quién va a comprar el exceso de producción que se está produciendo hoy en día? EE.UU tuvo en su época el mercado europeo y las colonias pertinentes, el este asiático ha tenido como mercado a Europa, Norteamérica y Japón, pero si estos también hemos de implementar sueldos míseros, ¿A quién le vamos a vender? ¿A los extraterrestres?.
Hoy día hay multitud de productos excedentarios sin comprador como coches, el mismo aceite, ropa, viajes, aparatos electrónicos etc... Si el mundo globalizado tiene sueldos de miseria, ¿quién va a consumir señores?.
Estos lumbreras, sin embargo no quieren oír hablar de algo que ya hizo Henry Ford en su época, y que fue criticado por sus colegas empresarios, y era subir el sueldo a los trabajadores, ya que él decía que si sus trabajadores no eran capaces de comprar los coches que fabricaban, ¿quién lo iba a hacer?. Pero esto, para los señores feudales modernos, implica redistribución de la riqueza, un pueblo más educado y menos connivente con sus desmanes y tropelías.
Adam Smith, ya criticaba a los grandes empresarios por su actitud, y decía que estos, preferían gastarse el equivalente del trabajo de mil hombres en joyas y artículos de lujo, nada productivos, en lugar de dar ese trabajo a esos mil hombres.
Un ejemplo. En España hay un señor que no voy a citar, cuyo patrimonio es de 1200 millones de €. Cuando llegan las fiestas y puentes, esos 1200 millones, sirven para que tan sólo una familia haga un viaje, una cena, unos regalos etc... Si ese señor, no tuviera paraísos fiscales y el gobierno neoliberal español con mandato de los bancos europeos le impusiera los impuestos equivalentes, este señor tendría 800 millones de patrimonio y los otros 400 millones estarían repartidos entre sus trabajadores y funcionarios públicos. Ese señor, seguiría siendo inmensamente rico, y los 400 millones de menos servirían para dar trabajo a trescientos trabajadores por unos treinta años.
O lo que es lo mismo, 1200 millones que producirían 300 + 1 cena, viajes, regalos, vacaciones etc... Y que además, serviría para que esas trescientas personas gasten su dinero en bienes y servicios que ofrece el seños dueño de esos 800 millones, con lo que al final seguro que tendría más de 800 millones.
La tan cacareada competitividad es otro dogma, incluso se ha creado el Ministerio de Economía y Competitividad, y nos quieren hacer creer que así se saldrá de la crisis, bajando los salarios y trabajando más, todo con el fin de competir con los asiáticos. Pero en realidad, lo que quieren los empresarios, es seguir ganando más, pero ahora tanto en Asia como en Europa.
Voy a dar unos ejemplos de competitividad;
- Telefónica, Vodafone y Orange, ¿compiten entre sí?, cuando las tarifas son casi similares y ya han sido condenadas por pactar los precios de los mensajes y por demás desmanes.
- ¿Compiten las marcas de coches? Rotundamente ¡No!, casualidad es que los coches de la misma gama y diferente marca cuesten lo mismo, y que nadie se atreva a dar el salto definitivo con el coche híbrido o tríbrido. Porque si alguien se sale del camino, el cartel de los fabricantes ya se encargan de echarlo.
- ¿Compiten los tres grandes de la distribución en España entre sí? No hay más que ver quién domina el mercado del aceite y los problemas y manifestaciones de los agricultores en Almería.
- ¿Compiten las energéticas entre sí? Repsol y Cepsa prácticamente dominan el mercado del petróleo y marcan los precios, y las eléctricas son las que dictan cuando nos tienen que subir la luz. (Casi siempre a primeros de año y en Julio)
- ¿Hay mucha competencia entre Intel y AMD, las fabricantes de microprocesadores para ordenador? Más bien poca.
- Y los Bancos, ¿Compiten? Pero si cada vez hay menos bancos que se hagan la puñeta entre sí, y cada día el dinero está más concentrado en menos bancos. Los dos grandes de España, Santander y BBVA, son la unión de tres bancos anteriores.
- Y que decir del cartel Phoebus, que fundaron las compañías de bombillas (Osram, Philips, etc...) para no competir entre ellas y reducir más del 50% la vida útil de las bombillas. Hay bombillas que duran 100.000 horas, pero ni llegaron al mercado. Las normales y bajo consumo no llegan ni a 8.000 horas.
Señores, el cuento de la competitividad, cuénteselo a sus abuelitas.
Por último, unos datos insignificantes, aportados por un señor que fue premio Nobel de economía en 2008, entre otros. Paul Krugman, publicó una gráfica donde se veía el poder adquisitivo comparado, de la clase media y de los ricos. Su conclusión es, que desde la imposición del neoliberalismo, la clase media sigue con el mismo nivel económico mientras que los ricos aumentan su riqueza exponencialmente. Todo ello gracias al engaño de la globalización, la produ y la compe.
Otro dato, aportado por Carola Frydman de Harvard y Raven E. Saks de la Reserva Federal y publicado en The New York Times, es el de la comparativa entre el sueldo del trabajador y el de los ejecutivos. Este, se mantuvo en una media de 56 y 55 (veces más que gana el ejecutivo que el trabajador) entre los años 40 a 90, pero a partir de esta fecha, en el año 2004 la mitad de los ejecutivo cobraban 104 veces más que sus empleados, y el 10% de los más ricos, llegaron a cobrar hasta 350 veces más que un trabajador de su empresa, y algunos casos hasta 700 veces más.
Por lo que se ve, la única competencia entre empresarios y ejecutivos, es ver quien gana más que el otro, pese a haber una regla no escrita, que el empresario o ejecutivo no debería de cobrar un número limitado de veces más que sus empleados, por el bien de la economía, pero esto parece ser que el neoliberalismo no lo contempla para salir de la crisis.
¡¡Y así nos va!!
Silverter Mann
Ladran los gurús de la economía y grandes empresarios de la CEOE, vividores de los impuestos que todos pagamos, véase constructoras, farmacéuticas, alguna que otra aerolínea etc... que para salir de la crisis en España, hay que mejorar la productividad y la competitividad. Sin embargo voy a exponer a continuación que este mantra, que nos lleva directamente al neoesclavismo o al FEUDALISMO 2.0 es más bien falso.
Haciendo un poco de historia de la productividad y la economía capitalista, halla correlación entre el ascenso de los países que son potencias económicas.
Resulta que tras el invento de la máquina de vapor que se aplicó primeramente a la confección, un joven país suministraba el algodón necesario para la maquinaria europea, ese país es el actual EE.UU, y su productividad y competitividad la consiguió a base de importar mano de obra esclava. Negocio redondo para los empresarios euroamericanos dueños de las grandes plantaciones, gran productividad a coste cero.
Hoy en día, y gracias al timo de la globalización y a la existencia de petróleo barato para transporte, nuestros patriotas empresarios han trasladado su producción al este, China, India, Filipinas etc... dejando en paro a miles de europeos, y casualidades de la vida esos países se están convirtiendo en potencias económicas, con el mismo modelo de EE.UU, o sea sueldos de esclavo moderno. Con lo que la famosa competitividad está favoreciendo solamente al bolsillo de los empresarios.
Mi pregunta a los iluminados y avaros de la CEOE es la siguiente:
- Si también hemos de aumentar la competitividad y la productividad aquí en Europa, o lo que es lo mismo, implantar sueldos de esclavo moderno, ¿¿Quién va a comprar el exceso de producción que se está produciendo hoy en día? EE.UU tuvo en su época el mercado europeo y las colonias pertinentes, el este asiático ha tenido como mercado a Europa, Norteamérica y Japón, pero si estos también hemos de implementar sueldos míseros, ¿A quién le vamos a vender? ¿A los extraterrestres?.
Hoy día hay multitud de productos excedentarios sin comprador como coches, el mismo aceite, ropa, viajes, aparatos electrónicos etc... Si el mundo globalizado tiene sueldos de miseria, ¿quién va a consumir señores?.
Estos lumbreras, sin embargo no quieren oír hablar de algo que ya hizo Henry Ford en su época, y que fue criticado por sus colegas empresarios, y era subir el sueldo a los trabajadores, ya que él decía que si sus trabajadores no eran capaces de comprar los coches que fabricaban, ¿quién lo iba a hacer?. Pero esto, para los señores feudales modernos, implica redistribución de la riqueza, un pueblo más educado y menos connivente con sus desmanes y tropelías.
Adam Smith, ya criticaba a los grandes empresarios por su actitud, y decía que estos, preferían gastarse el equivalente del trabajo de mil hombres en joyas y artículos de lujo, nada productivos, en lugar de dar ese trabajo a esos mil hombres.
Un ejemplo. En España hay un señor que no voy a citar, cuyo patrimonio es de 1200 millones de €. Cuando llegan las fiestas y puentes, esos 1200 millones, sirven para que tan sólo una familia haga un viaje, una cena, unos regalos etc... Si ese señor, no tuviera paraísos fiscales y el gobierno neoliberal español con mandato de los bancos europeos le impusiera los impuestos equivalentes, este señor tendría 800 millones de patrimonio y los otros 400 millones estarían repartidos entre sus trabajadores y funcionarios públicos. Ese señor, seguiría siendo inmensamente rico, y los 400 millones de menos servirían para dar trabajo a trescientos trabajadores por unos treinta años.
O lo que es lo mismo, 1200 millones que producirían 300 + 1 cena, viajes, regalos, vacaciones etc... Y que además, serviría para que esas trescientas personas gasten su dinero en bienes y servicios que ofrece el seños dueño de esos 800 millones, con lo que al final seguro que tendría más de 800 millones.
La tan cacareada competitividad es otro dogma, incluso se ha creado el Ministerio de Economía y Competitividad, y nos quieren hacer creer que así se saldrá de la crisis, bajando los salarios y trabajando más, todo con el fin de competir con los asiáticos. Pero en realidad, lo que quieren los empresarios, es seguir ganando más, pero ahora tanto en Asia como en Europa.
Voy a dar unos ejemplos de competitividad;
- Telefónica, Vodafone y Orange, ¿compiten entre sí?, cuando las tarifas son casi similares y ya han sido condenadas por pactar los precios de los mensajes y por demás desmanes.
- ¿Compiten las marcas de coches? Rotundamente ¡No!, casualidad es que los coches de la misma gama y diferente marca cuesten lo mismo, y que nadie se atreva a dar el salto definitivo con el coche híbrido o tríbrido. Porque si alguien se sale del camino, el cartel de los fabricantes ya se encargan de echarlo.
- ¿Compiten los tres grandes de la distribución en España entre sí? No hay más que ver quién domina el mercado del aceite y los problemas y manifestaciones de los agricultores en Almería.
- ¿Compiten las energéticas entre sí? Repsol y Cepsa prácticamente dominan el mercado del petróleo y marcan los precios, y las eléctricas son las que dictan cuando nos tienen que subir la luz. (Casi siempre a primeros de año y en Julio)
- ¿Hay mucha competencia entre Intel y AMD, las fabricantes de microprocesadores para ordenador? Más bien poca.
- Y los Bancos, ¿Compiten? Pero si cada vez hay menos bancos que se hagan la puñeta entre sí, y cada día el dinero está más concentrado en menos bancos. Los dos grandes de España, Santander y BBVA, son la unión de tres bancos anteriores.
- Y que decir del cartel Phoebus, que fundaron las compañías de bombillas (Osram, Philips, etc...) para no competir entre ellas y reducir más del 50% la vida útil de las bombillas. Hay bombillas que duran 100.000 horas, pero ni llegaron al mercado. Las normales y bajo consumo no llegan ni a 8.000 horas.
Señores, el cuento de la competitividad, cuénteselo a sus abuelitas.
Por último, unos datos insignificantes, aportados por un señor que fue premio Nobel de economía en 2008, entre otros. Paul Krugman, publicó una gráfica donde se veía el poder adquisitivo comparado, de la clase media y de los ricos. Su conclusión es, que desde la imposición del neoliberalismo, la clase media sigue con el mismo nivel económico mientras que los ricos aumentan su riqueza exponencialmente. Todo ello gracias al engaño de la globalización, la produ y la compe.
Otro dato, aportado por Carola Frydman de Harvard y Raven E. Saks de la Reserva Federal y publicado en The New York Times, es el de la comparativa entre el sueldo del trabajador y el de los ejecutivos. Este, se mantuvo en una media de 56 y 55 (veces más que gana el ejecutivo que el trabajador) entre los años 40 a 90, pero a partir de esta fecha, en el año 2004 la mitad de los ejecutivo cobraban 104 veces más que sus empleados, y el 10% de los más ricos, llegaron a cobrar hasta 350 veces más que un trabajador de su empresa, y algunos casos hasta 700 veces más.
Por lo que se ve, la única competencia entre empresarios y ejecutivos, es ver quien gana más que el otro, pese a haber una regla no escrita, que el empresario o ejecutivo no debería de cobrar un número limitado de veces más que sus empleados, por el bien de la economía, pero esto parece ser que el neoliberalismo no lo contempla para salir de la crisis.
¡¡Y así nos va!!
Silverter Mann
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martes, 3 de abril de 2012
Auditoría ciudadana de la deuda: ¿por qué y cómo?

Auditoría ciudadana de la deuda: ¿por qué y cómo?
Indudablemente, la cuestión del pago de la deuda pública constituye un tabú. Los jefes de Estado y de gobierno, el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea y la prensa dominante lo presentan como inevitable, indiscutible y obligatorio. Los ciudadanos y las ciudadanas se deberían resignar a pagar la deuda pública. La única discusión posible sería sobre la forma de modular el reparto de los sacrificios necesarios para liberar los medios presupuestarios suficientes, con el fin de cumplir con los compromisos del país endeudado. Los gobiernos que pidieron los préstamos fueron elegidos democráticamente, por lo tanto sus actos son legítimos. Se debe pagar.
La auditoría ciudadana es un instrumento para eliminar este tabú. Permite que una proporción creciente de población comprenda todas las circunstancias e implicaciones del proceso de endeudamiento de su país. Una auditoría ciudadana consiste en analizar de manera crítica la política de endeudamiento llevada a cabo por las autoridades de un país.
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Auditoria ciudadana
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domingo, 25 de marzo de 2012
EL PODER DE LOS LIBROS: POR JOSÉ LUIS GARTNER
El poder teme a un pueblo informado y culto
Desde los albores de la historia –la historia comienza donde comienzan los libros- las relaciones entre el poder y los libros han tenido sus más y sus menos. Un libro puede tener la capacidad de derrocar a un mandatario, pero también puede coadyuvar a encumbrar a un líder. El viejo lema de “quítate tú pa que me ponga yo”. Ahora bien, sabemos por experiencia que los líderes suelen ser refractarios a la vasta diversidad de pensamiento que albergan los libros. Por ese motivo unos objetos tan aparentemente inofensivos han sido pasto de censura y reprobación, cuando no de las llamas. La biblioteca de Alejandría no ardió por casualidad. Fue el Patriarca –y santo- Cirilo quien decidió cuándo y de qué modo había que acabar con todo el saber que albergaban aquellos rollos de pergamino. Con tan expeditiva acción no sólo se acabó con siglos de conocimiento e historia, sino que también se consolidó una doctrina cuyo mayor empeño ha sido el acabar con el derecho a la réplica.
Los libros son peligrosos; primero porque no todas las reflexiones que en ellos se albergan tienen que ser acertadas, en segundo lugar porque nacieron con la posibilidad de cuestionar hasta lo más sagrado, y tercero, porque en algunos libros se encuentra la espoleta que suele hacer estallar la conciencia de los lectores. El contenido de un texto escrito podría servir para desarrollar en el individuo algo parecido a un criterio independiente. Y eso no excluye a ningún tipo de libros. Bien es cierto que los escritos de los filósofos griegos son el origen de nuestra idiosincrasia occidental; pero también lo es que en la inofensiva literatura se ha desplegado un campo para la reflexión poco menos que infinito. Puede incluso que en un sencillo poema aprendido en nuestra infancia hayamos adquirido el amor por la naturaleza, el horror por las guerras, el rechazo a las injusticias, el gozo de la sensualidad, la complejidad del sentimiento humano, la consciencia de la muerte... Sí: en los libros está eso que incomoda a los que manejan las riendas, y además arden mal.
Esto nos lleva a preguntarnos lo que significa la cultura para el poder. Frente al conocimiento crítico de la realidad y la evidente relatividad de los fenómenos, el poder enarbola la bandera de la cultura a su imagen y semejanza. Un presunto estado de derecho tiene el deber de proteger la cultura, incluso de incentivarla y, sin embargo, el concepto de cultura en manos del poder está indisolublemente ligado a la nostalgia, a aquel segmento del patrimonio que más se adapta a las exigencias del que gobierna. Rara vez (muy rara) una institución prestaría apoyo a una creación artística donde se pusieran en entredicho los valores del que gobierna, porque el que gobierna siempre sucumbirá a la tentación de castrar todo aquello que ponga en duda sus capacidades.
Cuando se cierran bibliotecas, se está cerrando el acceso del individuo a aquello que puede incomodar al poder: la capacidad para razonar con absoluta libertad. Se cierran bibliotecas para salvaguardar al pensamiento único. Se cierran bibliotecas con la tácita intención de configurar a un súbdito fácilmente maleable. Porque la no cultura y la cultura oficial son sinónimos de conformismo social y político. El poder no necesita que los ciudadanos cuestionen el sistema y sus maniobras, no, lo que el poder busca en sí mismo es la perpetuación de sus privilegios. Al poder le incordian los libros porque cualquier ideología que esgrima la autoridad como principio de su legitimidad es por definición contraria a la imaginación. El poder nos dice: dejadnos hacer a nosotros, mientras que hay libros que nos gritan directamente en la conciencia: ¡INDIGNAOS: os están robando el derecho y el deber de tomar decisiones!
Y luego pasa lo que pasa.
Desde los albores de la historia –la historia comienza donde comienzan los libros- las relaciones entre el poder y los libros han tenido sus más y sus menos. Un libro puede tener la capacidad de derrocar a un mandatario, pero también puede coadyuvar a encumbrar a un líder. El viejo lema de “quítate tú pa que me ponga yo”. Ahora bien, sabemos por experiencia que los líderes suelen ser refractarios a la vasta diversidad de pensamiento que albergan los libros. Por ese motivo unos objetos tan aparentemente inofensivos han sido pasto de censura y reprobación, cuando no de las llamas. La biblioteca de Alejandría no ardió por casualidad. Fue el Patriarca –y santo- Cirilo quien decidió cuándo y de qué modo había que acabar con todo el saber que albergaban aquellos rollos de pergamino. Con tan expeditiva acción no sólo se acabó con siglos de conocimiento e historia, sino que también se consolidó una doctrina cuyo mayor empeño ha sido el acabar con el derecho a la réplica.
Los libros son peligrosos; primero porque no todas las reflexiones que en ellos se albergan tienen que ser acertadas, en segundo lugar porque nacieron con la posibilidad de cuestionar hasta lo más sagrado, y tercero, porque en algunos libros se encuentra la espoleta que suele hacer estallar la conciencia de los lectores. El contenido de un texto escrito podría servir para desarrollar en el individuo algo parecido a un criterio independiente. Y eso no excluye a ningún tipo de libros. Bien es cierto que los escritos de los filósofos griegos son el origen de nuestra idiosincrasia occidental; pero también lo es que en la inofensiva literatura se ha desplegado un campo para la reflexión poco menos que infinito. Puede incluso que en un sencillo poema aprendido en nuestra infancia hayamos adquirido el amor por la naturaleza, el horror por las guerras, el rechazo a las injusticias, el gozo de la sensualidad, la complejidad del sentimiento humano, la consciencia de la muerte... Sí: en los libros está eso que incomoda a los que manejan las riendas, y además arden mal.
Esto nos lleva a preguntarnos lo que significa la cultura para el poder. Frente al conocimiento crítico de la realidad y la evidente relatividad de los fenómenos, el poder enarbola la bandera de la cultura a su imagen y semejanza. Un presunto estado de derecho tiene el deber de proteger la cultura, incluso de incentivarla y, sin embargo, el concepto de cultura en manos del poder está indisolublemente ligado a la nostalgia, a aquel segmento del patrimonio que más se adapta a las exigencias del que gobierna. Rara vez (muy rara) una institución prestaría apoyo a una creación artística donde se pusieran en entredicho los valores del que gobierna, porque el que gobierna siempre sucumbirá a la tentación de castrar todo aquello que ponga en duda sus capacidades.
Cuando se cierran bibliotecas, se está cerrando el acceso del individuo a aquello que puede incomodar al poder: la capacidad para razonar con absoluta libertad. Se cierran bibliotecas para salvaguardar al pensamiento único. Se cierran bibliotecas con la tácita intención de configurar a un súbdito fácilmente maleable. Porque la no cultura y la cultura oficial son sinónimos de conformismo social y político. El poder no necesita que los ciudadanos cuestionen el sistema y sus maniobras, no, lo que el poder busca en sí mismo es la perpetuación de sus privilegios. Al poder le incordian los libros porque cualquier ideología que esgrima la autoridad como principio de su legitimidad es por definición contraria a la imaginación. El poder nos dice: dejadnos hacer a nosotros, mientras que hay libros que nos gritan directamente en la conciencia: ¡INDIGNAOS: os están robando el derecho y el deber de tomar decisiones!
Y luego pasa lo que pasa.
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